Archivo por meses: Junio 2013

Castillejo de Robledo respira el mundial de Recorridos de caza por los cuatro costados

La localidad soriana de Castillejo de Robledo se prepara para vivir intensamente el 39 Campeonato de España, Gran Prix Fitasc de Recorridos de Caza, y el 35 Campeonato del Mundo Fitasc, de la misma modalidad, dos pruebas consecutivas, una de ellas como el campeonato del mundo, con la vitola de ser la de mayor poder de convocatoria del  calendario internacional y que tendrán como escenario esta localidad castellano y leonesa, entre los días 5 al 14 de julio.

SEGUNDO MUNDIAL EN CASTILLEJO DE ROBLEDO

Castillejo de Robledo afronta el que será su segundo campeonato del mundo de Recorridos de  Caza,  una prueba que ya acogió en el año 1995, cuando gobernaba la alcaldesa Adelina Gil,  una de las personas que más está trabajando en estos momentos para que el mundial, que vuelve a su pueblo,  vuelva a ser un éxito.

Campeonato recorrido de caza

Adelina en aquel año era la máxima regidora del municipio y en la actualidad se ha volcado con la organización  para  que todo salga perfecto,  ya que según señaló a CUARDERNO DE CAZA . “acoger un mundial supone tanta ilusión y  orgullo como la primera vez, tanto para mi, como para todos los vecinos del municipio, que se han volcado una vez más en la organización de una competición que ya en su día tuvimos en nuestro pueblo y que ahora lógicamente será distinta, puesto que, mediáticamente, va a tener mucha más repercusión que entonces, pero en cuanto a ganas por quedar bien no nos va a ganar nadie.”

Adelina Gil destaca un sentir que es común a toda la población de este lugar que no cuenta con más de 200 habitantes. “Particularmente nos sentimos orgullosos, y aquí nos tienen para trabajar por el pueblo siempre que sea necesario. Todos  los que organizan la prueba han valorado positivamente nuestra labor y esfuerzo, e incluso la semana pasada estuvimos con el Presidente del Congreso de los Diputados, el soriano Jesús Posada,  que nos recibió en el Congreso junto a algunos miembros de la cúpula de la Real Federación Española de Caza, como el presidente Andrés Gutiérrez y el Secretario General, Oscar Jurado y que nos enseñó las instalaciones,  diciéndonos que, si tenía ocasión, incluso vendría a nuestro pueblo para conocer in situ alguna de las jornadas de este mundial al que vendrán cerca de 1.000 tiradores.”

 UN  REVULSIVO…

Entretanto, para el actual regidor, José Manuel García, la historia es si cabe,  ” un poquito más peliaguda, ya que lo peor lo estamos viviendo en estos momentos de preparativos.  Es ahora cuando estamos a la expectativa y cuando peor lo pasamos,  por si nos faltara algo.  Siempre estamos  pendientes de que todo esté perfecto y aunque tenemos la experiencia del otro mundial y del último campeonato de Europa, el que celebramos aquí hace dos años y que resultó todo un éxito, las jornadas con nervios son algo común en estas fechas previas. “

Sin embargo el edil se muestra confiado ante el reto que tienen que afrontar, no solamente él sino todo el municipio y toda la comarca.

“Cuando empiece la prueba estaremos tan tranquilos, pues confiamos en el apartado organizativo y creemos que todo saldrá perfecto. El mundial supondrá un revulsivo en lo económico para todos,  y no sólo para Castillejo. En este sentido, obviamente también  ha supuesto al Ayuntamiento un pequeño esfuerzo económico, de en torno a los siete u ocho mil euros que hemos desembolsado,  para arreglar algún camino,  para obras de infraestructura y para dar trabajo a dos personas que están desde hace unos meses trabajando denodadamente para que todo salga bien.

En cuanto al apoyo institucional, lo tenemos,  y además es muy fuerte,  tal y como pudimos presenciar el otro día cuando el propio  Jesús Posadas, Presidente del Congreso de los Diputados y paisano nuestro, nos recibió en uno de los descansos de un Pleno en el Congreso en Madrid. Sabemos que las instituciones no nos fallarán, la pena es que en estos momentos no haya dinero suficiente para que pudieran aportarlo pero bueno,  al menos, moralmente están con nosotros al igual que lo está todo el pueblo.”

CASTILLEJO A TOPE

 Asimismo, uno de los industriales de la zona, Javier  Romero,  el dueño del Restaurante Venta de Corpes, en pleno Camino del Cid,  ya está a tope, y por si acaso ya ha contratado a tres ayudantes para la cita mundialista.

“A mí me tocó hace 18 años este campeonato. Llevábamos el servicio de comidas  y fue todo un éxito y ahora lo será mucho más. Particularmente he tenido que contratar personal para que nos eche una mano, pues lógicamente nunca antes en nuestro pueblo  ha habido tanta gente como esperamos está vez.  Todo a tope,  todas las casa rurales ocupadas, desde hace meses y no hay una sola plaza hotelera en los alrededores.  Esperemos que los campeonatos, ahora que precisamente no nos van las cosas tan bien en los negocios como quisiéramos, sirvan para que la totalidad de los establecimientos de la zona podamos salvar una campaña que no era, salvo los fines de semana,  muy boyante.

Quienes vengan podrán disfrutar de una buena gastronomía, unos buenos vinos y sobre todo,  de un buen trato por parte de todos,  ya que esperamos estar a la altura de una competición mundial, que se fijó en nuestro pueblo,  y que acogeremos con los brazos abiertos. Sólo deseamos que salga todo perfecto y que podamos demostrar que estamos capacitados para organizar pruebas de este calado, aunque lógicamente, en el aspecto de hospedería pues claro, somos un pueblo pequeño y tenemos lo que tenemos.

” Nos sobra ilusión para atender a todos, pero también nos gustaría disponer del alojamiento suficiente para todos los asistentes entre los que,  según alguna información que me han contado,  podríamos contar incluso con la asistencia, al menos por unas horas,  de su majestad el Rey, Don Juan Carlos.” concluyó el industrial hostelero.

Leonardo De La Fuente
Cuaderno de Caza - Marca

¿Qué ley de caza nos espera? [Opinión]

¿Y adónde se quiere llegar con ella? Porque, vistas las últimas modificaciones reglamentarias, temo una reforma de la ley que vaya por igual camino. Hasta con más decisión al potenciar la faz desarrollista y economicista de la caza mayor y menor comercial e industrial.

Por marzo pasado divulgó «Europa Press» las declaraciones en Tomelloso de la consejera de Agricultura durante el «Día de la Caza de Castilla La Mancha». Anunciaba el cambio legal que llevan tiempo pidiendo los titulares o dueños de cotos y los empresarios u organizadores de cacerías integrados en las grandes agrupaciones cinegéticas y agrarias de la región castellano manchega, aunque la caza sea ya un mundo de negocios más urbano que rural y las tramas de intermediarios, tejemanejes de gestores y redes de publicidad y agentes tengan menos de campo que los parques de atracciones y el zoológico. La razones de la consejera para modificar la ley se reducen a que «tiene veinte años y hay que adaptarla a la normativa nacional (¡) y europea (¿), así como mejorarla en aspectos que conlleven mayor simplificación administrativa y un impulso a la actividad cinegética».

No terminan de convencerme las manifestaciones voluntaristas de doña María Luisa Soriano augurando que «se mantendrá el equilibrio entre la conservación de la naturaleza y el desarrollo de una actividad económica generadora de empleo y de gran importancia estratégica para el desarrollo turístico de las zonas rurales». No acabo de creerme tales promesas, porque no van por ahí —guardar el equilibrio entre tradición y progreso— las aspiraciones de los grupos de poder cinegético-económico, terratenientes y hacendados, los primeros interesados en cambiar una ley de apenas dos décadas de vigencia con algún retoque actualizador. ¿Por qué quieren otra ley esos grupos? Por no sentirse satisfechos con el cambio hecho en el reglamento, y así lo dije en mi artículo «Rentabilidad frente a seguridad» (revista «Caza Mayor», enero 2013). Les quedaron cortas las modificaciones a los mercantilistas y sus metas de rentabilidad —que no medioambientales y de conservación—, siempre al socaire de lo archirrepetido hasta la saciedad: generación de 6.500 puestos de trabajo fijos, 1,6 millones de jornales y unos 600 millones anuales de beneficios, sin aclarar para quién. Datos que nadie ha comprobado. Ni nadie ha demostrado que vayan a subir —menos aún a ser redistribuidos— con una nueva regulación legal. Y averigüe usted cómo se han hecho las cuentas, cuando paralelamente no se ofrece información de declaraciones de IVA, IRPF y sociedades comparables a los cacareados empleos, jornales y dividendos, sabiendo que la caza fue siempre un fértil campo de dinero negro y un caudaloso manantial de elusión fiscal.

Pero a la consejera le han impresionado las cifras que pregona el empresariado del ramo y ya en Tomelloso recordó que una medida del Plan de Inversión y Creación de Empleo iría a lo relacionado con la cinegética, medida que, según sus propias palabras, «supondrá un impulso del desarrollo rural al fomentar la generación de empleo y de rentas complementarias a las obtenidas en explotaciones agrícolas y ganaderas». Todo ello como adición a las principales iniciativas tomadas durante su legislatura a favor del sector. No dijo nada, por el contrario, de la supresión de los acotados públicos (que lamenté en «Lanza» de 24 de febrero de 2012 y en «Caza Mayor» de marzo 2012), como tampoco habló del remate y liquidación del cazador social, del fortalecimiento de los vallados, del fomento de cotos intensivos y del camelo de los turísticos, de las facilidades para apestar los campos con especies alóctonas, híbridas o insanas soltadas sin control. Tampoco comentó la subida de tasas sin criterios de equidad proporcional entre la caza-negocio del ‘tirador’ pudiente y la caza-deporte del ‘cazador’ a rabo.

Me consta que por estos días, aunque de manera aún muy inicial, circula entre algunas personas y organizaciones lo que se denomina «Borrador de anteproyecto de Ley de Caza de Castilla La Mancha», que pese a su título constituye un texto acabado, no limitado a retocar el vigente, sino con el alcance y contenido de un nuevo cuerpo legal. Y por lo que he podido oír —y leer a salpicones, sin reposo ni del todo— se apunta a la filosofía de la actual consejería en comunión con su gobierno, es decir, facilidades a las vallas, a la caza turística fuera de temporada, al incremento de los días y piezas a cazar como mero artificio y tiro al blanco, a la producción y liberación en masa de perdices de incubadora con fingidas repoblaciones que no repueblan nada y desplazan a las nativas, sus enemigas. Algo poco en línea con lo prometido por la señora consejera en Tomelloso al decir que «pondrían el acento en la necesidad de potenciar y conservar la perdiz roja, especie autóctona de gran importancia que está en recesión». Le aclaro por mi parte que, si ya está en recesión esta valiosa ave, mucho más lo estará con otra ley que certifique la defunción de los cotos sociales, zonas de caza controlada y reservas regionales, únicos espacios donde se podía esperar su supervivencia por las prácticas deportivas y cuidadosas del cazador modesto y sin ambiciones, el de a pie, el de escopeta y perro, como el modelo de Delibes, al que bien se alaba en el ejercicio dialéctico de la propaganda, pero poco se emula al disponer y ordenar en el boletín oficial con lenguaje diferente, alejado del sentido intrínseco y de la auténtica calificación o conceptuación verdadera de la caza, vieja actividad primaria artificialmente evolucionada y desvirtuada, más ligada hoy a la manufactura que otras muchas con fama de ser de fábrica pero que no cardan la lana en complejos y factorías comparables a las granjas y explotaciones cinegéticas: las normas legales cada vez disocian más caza y campo, sin otra mira en nuestros días que sacar jugo de donde quepa una pieza más de fabricación manual.

Después de una dilatada labor crítica contra la caza mala y a favor de la buena, en gran parte desarrollada en este periódico decano de Ciudad Real, no puedo negar el fracaso de un braceo contra corriente. Ni ocultar la tentación de tirar la toalla por el desaliento y la indiferencia derrotistas frente a lo que digan o callen los textos legales, los informes oficiales y los discursos de conveniencia de los políticos con competencias sobre caza, de tono variable según hablen en Bruselas, en un pueblo de la sierra o ante asociaciones de arrendatarios y emprendedores, en campaña electoral o fuera de ella.
Pero como el genio y la figura duran hasta la sepultura, he hecho de tripas corazón y un gran esfuerzo por sacar ánimos con que advertir a los encargados de aprobar la nueva ley que mediten adónde van con ella, porque las instituciones promotoras de este texto legal y las atribuciones de sus responsables son medioambientales, no económicas o industriales ni laborales. Se trata de órganos y funcionarios de los que miden su rendimiento en dosis de protección, no de producción, sin que en el balance de su utilidad deban figurar estados de caja, solo saldos de vida y salud del campo, su flora y su fauna, cinegética o no. Por eso es bueno aconsejar a quienes redactan la ley, y especialmente a quienes la aprueban, que sean mesurados, que se lo piensen bien, que no le den alas a los gobernantes del ejecutivo para un desarrollo reglamentario progre y osado, que dejen bien atado el sentido y fin de la caza en una ley de cabecera que oriente su función principal sin desviaciones de rumbo ni otras distracciones.

Los males de la caza contra la naturaleza, por leyes erróneas o por inobservancia de las acertadas, no acaban en que los corrales para ungulados son reducidos y cada vez más fortificados. Otras cuestiones piden también un «alto y paso atrás». Entre las más significativas citaré el desmadre de la cría artificial y la repoblación ficticia limitada a una reposición de mercancía para el consumo inmediato; la indisciplina en las cacerías fingidas (tiradas de patos, reclamos de granja, aguardos de zahúrda, acechos de jardín…); el tráfico y suministro de ejemplares foráneos a sacrificar tras el desencajonamiento; la inefectividad de lo dispuesto hace años sobre cercones de jabalíes ya existentes y el incumplimiento a futuro de lo novedoso; el abuso en comederos de tórtolas y torcaces; la imparable tecnología diurna y nocturna al margen de todo control y por encima de toda sanción; los cebaderos, trampas y espionajes invasores de la privacidad animal, de su intimidad y de un elemental derecho de defensa en su condición de desamparados inermes sin nociones informáticas; etc. Mientras todo eso no se solucione, se resentirá la ética de la caza y se cuestionará su bondad para el medio, por muy rentable que le sea al bolsillo de los ricos, al jornal de los pobres y al arca del turismo rural, amén de dar mal ejemplo a los indiferentes y armar de argumentos a los anticaza. En estos temas, los pasos al frente deben convertirse de vez en cuando en retrocesos. El avanzar en cejar. No ir siempre en directa, también en marcha atrás. La caza y la naturaleza no se protegen con audacia, autorizaciones y tolerancias, sino con prudencia, prohibiciones y cautelas.

Buen momento de recordar, con oportunidad y sin oportunismo, que desde los ámbitos de la ecología sensata y la caza responsable, libres de intereses de clase y ajenas a móviles materiales u objetivos dinerarios, se reclama —con igual insistencia que oídos sordos— una regulación decidida y clara de la caza social y deportiva frente a otra, separada y distinta, de la caza comercial y programada. Dos reglamentaciones aparte que se correspondan con la realidad antagónica que una y otra caza representan en esta época histórica de avance científico y desarrollo técnico, pero también de gran sensibilización moral y conciencia animal. No pueden seguir conviviendo la una y la otra en un cada vez mayor grado de confusión, con deterioro de otros valores socioculturales y de respeto a las piezas que mueren y a sus hábitats. Empezando por lo más burdo y absurdo que hoy cabe observar: que las palomas a brazo y codornices a tubo se tengan por caza, con sus practicantes alistados en federaciones de tal que premian al ganador de las competiciones por ellas mismas organizadas. ¿Quién va a exigir que salgan de la caza las esperas de reses de pesebre, los jaulones de faisanes, los recintos amurallados de guarros y el ojeo de gallináceas acoquinadas, si antes no lo hacen los campeonatos de avecillas alevosamente preparadas para su ametrallamiento, a cuya entrega de trofeos asisten los propios estamentos oficiales?
La ocasión la pintan calva. No la deje pasar, señora consejera. Que no se les escape, señorías. Cuando desenfunden en su escaño la botonera electrónica que dispara votos, hagan blanco, acierten y córtenle el vuelo a una ley que poco bueno reporte a la biodiversidad. Si es tal la que les presentan, rechácenla para que se redacte otra acorde con su vocación y fines no mercantilistas, atemperada a la sociedad civilizada del momento y a la ética secular. Porque la caza es sobre todo ecología, no negocio y economía, aspectos que la adornarán por añadidura pero no la fundamentan con hondura. Repito mi pregunta del comienzo: ¿Qué ley de caza nos espera? Y acabo como empecé, sin fe ni esperanza, pero tranquila el alma y el cerebro en calma. «Por mí que no quede» era la guía de Julián Marías. Yo también la hice mía.

Eduardo Coca Vita
Lanza Digital

La Federación de Caza de Castilla y León celebra su Asamblea General Anual

Durante la jornada se distinguió a quienes han sobresalido por su apoyo al sector cinegético

La Federación de Caza de Castilla y León celebró su Asamblea General Anual y la Fiesta de la Caza de la región el pasado fin de semana en un ambiente completamente reivindicativo en el Monasterio de San Zoilo, de Carrión de los Condes (Palencia), lugar donde las actividades cinegéticas tienen un especial significado espiritual por ser el corazón del Camino de Santiago e histórico por encontrarse en su término abundantes muestras de la importancia que tuvo la caza en estas tierras.

Los cazadores analizaron el plante protagonizado por los miembros de esta Federación al Consejo de Caza desarrollado recientemente en la consejería de Medio Ambiente. Desgranaron igualmente de las graves diferencias surgidas en la dirección de la Federación Nacional de Caza, que ha obligado a ocho Federaciones Autonómicas (F.8 – más del 80% del territorio), a constituirse en grupo diferenciado y en frontal desacuerdo con la presidencia nacional, lograda en medio de un proceso electoral que está recurrido por graves irregularidades.

Reconocimientos

Durante la jornada se distinguió a diferentes personas que han sobresalido de una u otra forma por la caza y por los valores que atesoran en su práctica y custodia; entre ellas la ex consejera de Medio Ambiente y actual senadora por Castilla y León, María Jesús Ruiz, por su etapa al frente de la consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, y que sigue demostrando desde su actual cargo como Presidenta de la Comisión de Medio Ambiente en el Senado.

Las placas conmemorativas se entregaron a Leonardo De La Fuente, por una eficaz y brillante trayectoria como comentarista en diferentes medios, prensa, radio y televisión, dando siempre una imagen digna y positiva del mundo de la cinegética. También se entregó placa a las tres generaciones de una familia de cazadores encabezada por su patriarca, Prisciliano Moreno, acompañado de dos de sus hijos, uno de ellos responsable de la modalidad de Caza San Huberto en la región, y su nieto, como relevos de un gran señor de la cinegética. Igualmente se reconoció a uno de los más brillantes vicepresidentes del estamento federativo, hombre dispuesto a colaborar y arrimar el hombro en todas las tareas encomendadas, Juan Pascual García, de Zamora.

Y distinción a dos de los más comprometidos trabajadores de la riqueza cinegética en el entorno único de la Reserva de Caza de la Sierra de Urbión, guardas mayores que han hecho posible la existencia de una de las mejores Reservas de España, Ildefonso Mediavilla y Jaime Pascual.

La Federación concluyó comprometiéndose a afrontar los grandes desafíos actuales con sintonía en el mundo federativo, muchos son los temas pendientes de solucionar, y se hace necesaria la unión de todos los cazadores, (los federados y los que no lo son) para, seguir practicando la caza en los campos de la Comunidad con libertad.

Agroganadería prohíbe la caza en los terrenos de la estación de Pajares

La nueva zona de seguridad de caza afecta a casi 300 hectáreas, es decir toda la superficie que aprovecha la estación invernal de Valgrande-Pajares en Lena.

La Consejería de Agroganadería ha aprobado la creación de esta área que prohíbe la caza por «motivos de estricta seguridad hacia personas, bienes y seguridad del tráfico». De este modo, la zona queda excluida de la Reserva Regional de Caza de Somiedo y pasa a ser Terreno de Aprovechamiento Cinegético Común; esto es que, en ocasiones especiales y de necesidad, como pueda ser la superpoblación de una especie concreta, se puede autorizar la caza de forma muy limitada y controlada por la Administración regional.

El Principado ha estipulado que el terreno está ocupado en casi toda su totalidad por las instalaciones e infraestructuras de la estación de esquí, «con un uso muy elevado durante todo el año. Durante gran parte del período que comprendería la temporada de caza menor, este territorio estaría cubierto de nieve, no pudiendo ejercerse la actividad cinegética».

Y es que además de la actividad propia del invierno, son muchos los turistas que se acercan hasta la zona en verano aprovechando que funciona el telesilla para subir hasta la cumbre. Este año, el servicio es gratuito ya que solo se puede ofrecer la posibilidad de subida, teniendo que hacer el descenso a pie.

Los cazadores de Andújar se afanan en el cuidado del entorno y del medio ambiente

Cazadores se han empeñado en mostrar las bondades de su práctica, que desde algunos sectores es denostada, y se han implicado en el cuidado del medio ambiente y en su formación para desarrollar con integridad la caza, una actividad de una enorme raigambre en la Sierra de Andújar, que se denomina como la ‘capitalidad de la montería’. En esta labor se han embarcado el Club Deportivo de Caza Andújar que ahora está embebiéndose del significado de la recientemente publicada orden de Veda y, por ello, se va a informar a los asociados de su adaptación a la vida del club y a sus cotos.

Cazadores Andujar

El presidente del colectivo, Bernabé Blanco, ha indicado que están realizando un censo de las piezas cazables (se dedican a la caza menor) y este apartado se llevan la palma la perdiz y el conejo, “este último se ha visto afectado por la mixomatosis que ha irrumpido por las lluvias y el largo invierno que hemos sufrido”, explica Blanco, quien añade que se va a limitar y recortar el cupo de caza del conejo.

Blanco también ha avanzado que va a disminuir la caza de la perdiz porque se está reduciendo su hábitat por una serie de factores. En este sentido, se va a implicar al colectivo en la conservación de la perdiz. Una de las primeras tareas será la realización de un sondeo de perdices que se determinará cuando críen los polluelos.

Socios

Este club de caza iliturgitano cuenta con 425 socios y con una lista de espera de unos 200, por sus estatutos establecen un límite de asociados. “La cuota es asequible y por eso tenemos muchos aspirantes”, constata Blanco quien anuncia que en breve se van a incorporar tres jóvenes y una mujer, circunstancia esta última histórica en la vida de esta sociedad.

El club está colaborando con los propietarios de los terrenos en los que cazan en evitar el daño que hacen los conejos y los jabalíes en los cultivos, sobre todo en el olivar de riego. Cazan en tres cotos de caza menor y en dos de ellos y en los próximos meses van a abatir a los jabalíes con la idea de que no dañen al olivar, “uno de nuestras principales misiones es la conservación del medio ambiente y trabajamos en la limpieza del entorno porque participamos en la recogida de cartuchos, botellas y basura al final de cada temporada”.

Esta sociedad de caza iliturgitana trabaja de una forma muy estrecha con la delegación provincial de Caza en el desarrollo de cursos formativos como el que se está desarrollando en la actualidad de guarda de coto de caza de 72 horas lectivas en la sede del club. Están participando 16 alumnos que aspiran a ser guardas de cotos a los que se suman otros 10 que ya lo son y se están reciclando, como así les exige la normativa.

El secretario de la delegación en Jaén de la Federación Andaluza de Caza, José Antonio Anguita, señala que a los cazadores se les exige formación para que conozcan el hábitat de las especies, el manejo de las armas y los requisitos administrativos. La Federación también organiza jornadas con escolares y ciudadanos para que conozcan los entresijos de la caza, “queremos evitar la imagen negativa que tenemos los cazadores”.

Aficionados, sociedades e instituciones se vuelcan en apoyar el Día del Cazador y el Pescador

Dima acogió ayer domingo, de la mano de la Asociación para la Defensa del Cazador y del Pescador (Adecap), una nueva edición, la número 21, del Día del Cazador y del Pescador, que desde primeras horas congregó en el pasillo central del aeródromo de Zumeltza y en las zonas dispuestas, a decenas de miles de personas atraídas por el buen tiempo y las ganas de disfrutar de las actividades organizadas para esta jornada.

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La celebración recibió una gran apoyo de los cazadores y de las sociedades gipuzkoanas, alavesas y vizcaínas, que aumentaron notablemente su presencia. Destacó asimismo la presencia institucional. Acudieron la diputada de Agricultura de Bizkaia, Irene Pardo; el director de Agricultura y Ganadería del Gobierno Vasco, Eduardo Aginako; y la directora de Medio Ambiente de la Diputación de Araba, Belén Etxebarria.

A las diez de la mañana, el aparcamiento principal era ya un hervidero de aficionados, familiares, cánidos… que se iban concentrando en la zona central, visitando los diferentes stands, a la vez que se iban desarrollando las exhibiciones programadas a lo largo de la jornada. La afluencia de personas fue constante. Transcurrida una hora, los estacionamientos estaban repletos y hubo kilómetros de coches aparcados en la carretera.

Los deportistas de la Federación Vasca de Pesca abrieron las exhibiciones con el lanzamiento de casting y surf casting. Al otro lado de la campa ya estaban dispuestos los galgos que disputaron una carrera en la que predominó la rivalidad, a la vez que la plasticidad; de igual manera que la carrera de caballos, con quince ejemplares distribuidos en tres mangas, para terminar en una final con cuatro ejemplares; todo ello sin olvidar a los cánidos de Lorenzo Urra, Jesús Santos, Ismael Carro y Joxan Rekondo con la exhibición de perros de muestra o los del premiado Xabier Oñaederra y el incombustible José Vélez en el concurso de belleza canina.

Espectacular la cetrería, en la que este año las rapaces volaron del puño del cetrero hasta la mano (incluso hasta la cabeza) de algunas afortunadas asistentes. Y es que esta fiesta tiene de todo y para todos, mientras unos se marcaban algunos bailes con las notas de color que puso a la jornada la fanfarria “Zugarri”, otros se fascinaban con el despliegue de armas sofisticadas de última generación que se mostraron en la competición de Field Target (modalidad de tiro con carabina neumática).

La tradición cinegética corrió a cargo de reconocidos palomeros de Santa Cruz de Campezo (Álava) con la demostración de cimbeleo (arte de atraer a las palomas torcaces); y la del deporte rural vasco a cuenta del aizkolari “Bihurri”.

A esta edición de la fiesta, además de los representantes políticos, tampoco quisieron faltar referentes del sector, EITB, El Correo, Deia, Desveda, así como el periodista especializado Leonardo de la Fuente del diario Marca, o miembros de la directiva del colectivo Juventud Venatoria Extremeña (Juvenex).

Buenas nuevas en el turno de los discursos

Pasadas las doce del mediodía, Juan Antonio Sarasketa, presidente de Adecap y de la Oficina Nacional de la Caza, ya desde el estrado y bajo la atenta mirada de miles de aficionados, (tras guardar un minuto de silencio en memoria de los fallecidos), anuncio la presentación urgente por parte de la ONC (Oficina Nacional de la Caza), ante el MARM de un proyecto para la recuperación de la perdiz roja. Continuó con buenas nuevas para el sector al informar de las negociaciones que, por parte de la ONC, se están llevando a cabo con el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y el contenido del borrador de la Ley de Montes, que ataja los consabidos problemas de los accidentes de tráfico y los daños a la agricultura causados por especies cinegéticas.

Después del discurso del presidente de Adecap y de la ONC, Juan Antonio Sarasketa, sobre la situación de la caza, los logros y la problemática por la que todavía queda luchar, llegó el momento emotivo de la jornada con la entrega de premios y diplomas a nombre de Leonardo Muro Vergara, Santos María Ruiz de Segura, Valentín Baños, Juan José Merino, Sociedad de Caza y Pesca Ollagorra de Bergara, Sociedad de Caza y Pesca Behar-zana de Villabona, Marcos Ortiz de Lejarazu, Joseba Hidalgo Rementeria y Nerea Falagan Zabala, acompañados del aurresku de honor.

Concluidos los discursos y bajo un sol de justicia, todavía quedaba visitar los expositores, que aumentaron su presencia en un 40%. Presentaron sus últimas novedades Borchers, Ardesa, Beretta Benelli, Excopesa, Skyway, Maxam, Dikar o Chiruca. También presentes y muy visitados los stands de las federaciones de caza y pesca, el de Adecap (donde se recogían firmas para la campaña “S.O.S Salvemos la Perdiz Roja), el de los jóvenes de Adecap Gazteak, orgánicas de caza o el de la Asociación AEPES, un ente de reciente creación que pretende enseñar las pautas a seguir para localizar una pieza de caza mayor herida.

Durante la comida de hermandad, a la que acudieron más de seiscientas personas, de las cuales más de la mitad correspondían a directivos de sociedades de caza, se demostró el buen ambiente reinante, concluyendo la jornada con el sorteo de infinidad de regalos, como una escopeta superpuesta para becadas, prismáticos, linternas, fundas de escopetas, jornadas de caza en un acotado de perdices de primer nivel y múltiples artículos relacionados con la caza. Las empresas que donaron los regalos fueron: SKYWAY, BORCHERS, ARDESA, BERETTA BENELLI IBERICA, GRUPO ALTUBE, BERGARA BARRELS, MAXAM, CHIRUCA, ARMERIA EIZMENDI, ARMERIA SARASKETA, ARMERIA ANDUEZA y ARMERIA MERINO.

Adecap agradece el trabajo realizado por la Ertzaintza ante la masiva afluencia de vehículos, y los Bomberos de la Diputación Bizkaina, así como al Departamento de Agricultura de la Diputación Vizcaína y a Basalan por su apoyo con las infraestructuras.

Miles de cazadores vascos celebran en Dima su fiesta anual

Alrededor de 100.000 personas, según la Asociación para la Defensa del Cazador y del Pescador (Adecap), se han dado cita este domingo en las campas de Zumeltza de Dima para celebrar la vigésimo primera edición del Día del Cazador.

Concursos de perros, carreras de caballos, demostraciones de cetrería y numerosos puestos exhibiendo las novedades del mercado en materia de armas y municiones han atraído las miradas de miles de aficionados procedentes de toda Euskadi.

Su voz volvió a oírse clara de la mano de su presidente, Juan Antonio Sarasketa, que en esta ocasión más que de reivindicaciones habló de logros que en los próximos meses verán la luz. Se trata de la Ley de Montes que podría estar aprobada a finales de año y supondrá entre otras materias más tiempo para la contrapasa, y el Listado de Buenas Prácticas Agrícolas que estará listo el próximo mes.

También estuvieron presentes los jóvenes de Adecap-Gaztea, prueba de un relevo generacional activo y de cuyas filas han salido los recién nombrados presidentes de la Federación de Caza Vizcaína y Alavesa, Iker Hidalgo e Iker Ortiz, respectivamente. Junto a Sarasketa, la diputada de Agricultura en Bizkaia, Irene Pardo, y representantes de Gobierno vasco, fueron partícipes del homenaje tributado a una decena de cazadores y pescadores que han trabado por el fomento de este deporte, alguno de los cuales falleció en el último año practicándolo.

La Federación de Caza aboga por un mayor apoyo a un sector que supone el 90% de los ingresos de muchos municipios

El presidente de la Federación de Caza de Castilla y León, Santiago Iturmendi, ha señalado en Carrión de los Condes que la actividad cinegética genera en muchos municipios de la Comunidad en torno a un 90% de sus ingresos totales, por lo que demandó mayor apoyo a la actividad.

A su vez, resaltó que “guste más o menos” el cazador contribuye al equilibrio del ecosistema “y hay una base científica que lo corrobora”, enfatizó.

“No vamos a consentir que a pequeñas minorías beligerantes y amigas de las demandas judiciales se las tenga más respeto que a 120.000 personas de la Comunidad que practican la actividad cinegética”, explicó en alusión a los ecologistas. Además, denunció que la Ley de Caza y su desarrollo reglamentario lleva 17 años de retraso en su aplicación “por una evidente dejadez de la Junta”. La Fiesta Regional de la Caza, que incluyó la celebración de la Asamblea Anual en sesión matinal, puso encima de la mesa otros datos como los relativos a los ingresos generados y recaudados por la Junta, que Iturmendi cifró en cinco millones de euros entre licencias de caza y pesca, según informa Ical.

“Todo ello no repercute de forma suficiente en el sector en el que se han invertido 300.000 euros menos desde el Gobierno regional. Paganos una factura muy dura y los servicios territoriales de Medio Ambiente deberían tener más medios y recursos para atender a un sector que merece más apoyo”, arguyó. Al respecto, el presidente de los cazadores de la Comunidad señaló que la actividad cuenta “con una renta espectacular y ese dinero viene muy bien a las zonas rurales”. Por ello, puso de manifiesto que se debe “ir de la mano” con los agricultores y que las ayudas de PAC “proporcionen mejoras en los ecosistemas y de hábitats y así la agricultura será rentable porque todo es compatible”.

“Hay que realizar siembras que no perjudiquen y evitar productos fitosanitarios que sean incompatibles con la vida animal y que no haya atropellos de veneno como el que se esparció con abonadoras en la plaga de topillos. Debe de haber un equipo especializado para formar o poner en práctica esta lucha contra una plaga que siempre estará ahí en mayor o menor medida y no utilizar métodos agresivos con prisas y de mala manera”, añadió.

Iturmendi precisó que en Castilla y León la caza deja unos ingresos anuales de 600 millones de euros de forma directa e indirecta creando empleo con aprovechamiento de cotos, licencias y turismo, que son cerca de 5.000 millones en el conjunto de España. “No se puede dejar al margen la actividad cinegética y hay que prestarla la atenciòn que se merece. No solo es una afición si no algo necesario donde para mantener vivo los espacios naturales y el mundo rural “, sostuvo.

Premio a María Jesús Ruiz
La Federación Regional de Caza entregó en la fiesta de Carrión, tras un almuerzo con diversas autoridades provinciales y regionales, su insignia de oro a la senadora y exconsejera de Medio Ambiente María Jesús Ruiz, junto a seis reconocimientos a deportistas por sus títulos en campeonatos. Además se galardonó a siete personas e instituciones que han sido dignas de reconocimiento por la labor que han desarrollado en el mundo cinegético.
“Las atenciones hacia el mundo de la caza en nuestra Comunidad y el diálogo franco y abierto de la actual senadora María Jesús Ruiz Ruiz, así como su excelente disposición hacia la Federación de Caza en sus anteriores etapas como consejera de Medio Ambiente, la hacen merecedora de la prestigiada insignia de oro”, según explicaron los promotores. Igualmente destacaron que se pudiera concretar el convenio de colaboración entre la Consejería y Federación “en circunstancias económicamente tan desfavorables”.

Además de la fiesta regional, se celebró la Asamblea Anual Federativa donde se recogieron propuestas que “mejoren las difíciles condiciones que atraviesan los cazadores”. El encuentro sirvió además para tratar de buscar “señas propias de identidad” que defiendan la actividad de la caza y sobre las que se proyecten todas sus necesidades, “consiguiendo las metas a las que previsiblemente deben conducir los esfuerzos individuales y colectivos en la Comunidad”.

Un movimiento de jóvenes por la caza a nivel estatal

Los jóvenes cazadores siguen en el punto de mira. Constituida hace apenas cuatro años, Adecap-Gazteak acaba de poner en marcha un movimiento de ‘Jóvenes por la caza’ que aglutina a una docena de asociaciones a nivel estatal.

La Asociación busca ser un punto de encuentro de la juventud aficionada a esta actividad y un espacio del que salga un relevo generacional para las federaciones provinciales.
Ese es precisamente el caso de Iker Hidalgo, lekeitarra de 25 años que después de tres años como representante de Adecap-Gaztea acaba de ser nombrado Presidente de la Federación Vizcaína de Caza. Ayer, junto a Hidalgo, actual presidente de la alavesa, y Mikel Barrios, representante de Adecap-Gaztea, fueron testigos de que en la caza «sí existe relevo generacional, gente joven dispuesta a trabajar de manera altruista». Hidalgo, que se afilió a Adecap para reivindicar la contrapasa, afronta los próximos cuatro años al frente de la federación vizcaína con el objetivo de incrementar el número de federados y mejorar los servios que se les oferta. En Bizkaia hay más de 16.000 licencias y solo 2.600 federados. Sin embargo, esta cifra, tras un periodo de estancamiento, parece resurgir. En el último año han aumentado un 20%, apuntó Hidalgo.

Para potenciar este despunte, la Federación aplicará descuentos en puestos de caza y otras actividades, y desde este mismo año está visible en Facebook. «En Bizkaia hay futuro, mucha gente joven aficionada a la caza motivado en parte porque la práctica de este deporte no es cara -entre 3 y 7 euros el día- y por el arraigo de esta afición en las zonas rurales», indicó el presidente. Hasta él se acercó ayer Fermín Tejedor, de 80 años y presidente de la Sociedad de Caza y Pesca de Barakaldo desde hace 40. Tejedor pidió el relevo y felicitó la «valentía» de los jóvenes que como Hidalgo hacen posible este deporte. La Asociación es una de las más grandes de Euskadi con alrededor de 250 socios, la mitad que en los mejores tiempos.

Alemanes y húngaros buscan en la sierra de Almería al macho montés

La caza mayor es cada vez más un negocio e incluso una forma de vida para muchos titulares de cotos privados o aficionados a la actividad de la provincia de Almería.

Así lo han manifestado a Diario de Almería las propias sociedades de cazadores, quienes aseguran que a pesar de la crisis económica que estamos viviendo “cada vez son más las personas que se interesan por venir a las sierras de Almería a cazar un trofeo o a disfrutar de alguna de las modalidades que se ofrecen a lo largo del año”.

Pero no solo son aficionados de la provincia, de Andalucía o españoles los que se hacen con alguno de los recechos, batidas o monterías que subasta cada año la Junta, sino que cada vez son más los extranjeros que acuden en busca de las mejores reses. Unos porque han escuchado hablar maravillas a compañeros y amigos suyos que ya han tenido la experiencia de cazar en la Sierra de Los Filabres (la única donde actualmente se practica la caza mayor), y otros atraídos por la publicidad que difunden las sociedades de cazadores o empresarios que se quedan con las cacerías para después volver a venderlas a precios incluso más altos que los que pone la administración.

Alemanes, húngaros y franceses son los ciudadanos de la Unión Europea que habitualmente viajan hasta los pueblos del interior de la provincia para hacerse con los mejores trofeos. De hecho, según indicaron desde la Delegación de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, la temporada que acaba de concluir los cazadores de trofeos de macho montés han sido exclusivamente ellos, mientras que los de ciervo, que suelen ser más económicos, en su mayoría han sido adjudicados a cazadores nacionales, las monterías a andaluces y las batidas, que es la modalidad más barata, a aficionados de la casa, es decir, de la provincia.

La caza mayor desde siempre ha sido un deporte, como suelen decir en el argot cinegético “de alto standing”. Los precios no son nada asequibles a pesar de que se han reducido considerablemente en los últimos años debido a las dificultades económicas. Aunque las cifras pueden variar de un año a otro, según los datos que ha facilitado la propia Delegación, esta temporada la administración se ha embolsado la friolera de más de 110.000 euros con la venta de estas cacerías que tan atractivas son para ciudadanos con títulos de cónsul, ministros, grandes empresarios o incluso marqueses, que han estado en Los Filabres y han vuelto a sus países con la voluntad de volver el próximo año.

En la temporada 2012/2013 los trofeos de macho montés se adjudicaron a un precio medio de 4.500 euros cada uno, dependiendo de la puntuación que haya alcanzado la cuerna. Sin ir más lejos, uno de los que fueron abatidos en fue catalogado medalla de oro y su precio ascendió hasta los 6.000 euros.

La Delegación de Medio Ambiente informó que este año se han subastado en la modalidad de rececho, cuatro trofeos de cabra montés, cinco selectivos (machos con defectos como cojera, cuerna defectuosa…) y nueve hembras, lógicamente a un precio más económico, que ronda entre los 800 y 120 euros respectivamente. También se han abatido nueve trofeos de ciervo a un precio medio de 1.300 euros, así como 12 selectivo de ciervo por 700 euros y doce hembras con una tarifa de 100 euros. Uno de los ciervos de mayor tamaño abatidos fue catalogado medalla de bronce por la grandiosidad de su cornamenta.

En la modalidad de batidas se han celebrado nueve, en las que se han cazado 201 jabalíes y 135 ciervas. Han sido también tres monterías en las que se han abatido 45 ciervos, 18 ciervas y 85 jabalíes, en manchas de terreno público emblemáticas por sus buenos resultados como son el Barranco del Agua, Arroyo Verruga, La Orapla, El Chortal o Los Barrancones.

La pasada temporada, según indicó a este periódico el jefe del departamento de Caza y Pesca de la Junta, el tamaño de las manchas a abatir en batidas y monterías fue de unas 900 hectáreas y la disposición de las armadas de cazadores fue de unas 60 personas. El precio por puesto oscila en las batidas entre los 120 y los 400 euros, mientras que en las monterías las tarifas se elevan a los 350 o 400 euros.

Los recechos, monterías y batidas se adjudicaron a un total de seis sociedades de cazadores, que se han encargado de revender los puestos por su cuenta. Eso sí, son los técnicos de la Junta los que se encargan de vigilar a las reses, contratar las realas de perros, realizar las siembras y preparar la señalización, así como de mejorar el hábitat de los animales, lo que conlleva un gasto que “prácticamente se sufraga con el beneficio que se obtiene de las cacerías”, como aseguraron desde la propia Delegación Provincial.

La caza mayor aún no es un revulsivo especialmente sobresaliente para los pueblos del interior de Almería, pero sí es un complemento para el desarrollo económico. Tanto es así que son muchos los que ya se aventuran decir que “en un futuro, cuando España salga de la crisis económica, la caza reportará a las zonas rurales unos ingresos tan suculentos que los ciudadanos adaptarán sus negocios y modo de vida al mundo de la caza, con comercios enfocados a esta temática, gastronomía e incluso fábricas de productos como embutidos o empresas de taxidermia y disecación de trofeos”.