El presidente con más siniestros del mundo

El presidente de la Real Federación Española de Caza, Andrés Gutiérrez, tendrá que responder en el Juzgado ante los presuntos delitos de estafa, administración desleal y falsedad en documento mercantil, después de haber sido denunciado por el actual presidente de Mutuasport, José María Mancheño Luna.

El también presidente de la Federación de Caza de Andalucía observó una serie de hechos que, presuntamente, pueden ser constitutivos de varios delitos y que tenían siempre a Gutiérrez como dudoso protagonista.

Los hechos denunciados se resumen genéricamente en que, valiéndose de su cargo y posición, Andrés Gutiérrez —que presidió Mutuasport durante 21 años—, en uso de la póliza de seguro de la que era titular, ordenó el pago por cuenta de la Mutua de sus gastos médicos.

De manera sistemática, el presidente de la Federación ordenaba el pago de accidentes de caza y abonaba los daños que supuestamente él habría sufrido, de tal forma que ordenaba el pago de las facturas por sus gastos médicos, como si hubiera sufrido él el accidente.

Entre los percances sufridos por Gutiérrez, y por los que pasó factura, se encuentra el derrame de un ojo (503 €), un traumatismo ocular que necesitó una blefaroplastia (6.050 €), otro traumatismo en la pierna izquierda (483 €) o un siniestro de heridas múltiples (1.774 €) y que, como en otros casos, sólo consta el pago de la Mutua, sin que exista ningún documento que acredite los siniestros.

Gutiérrez llegó a pasar una factura de 1.680 euros por un tratamiento de adelgazamiento que la Mutua abonó a pesar de no estar cubierta esta actuación por la póliza. Además, tras realizar un disparo y asegurar que perdió un diente por el culatazo de su escopeta, necesitó una reparación de toda su boca con un coste de 16.420 euros.

También llama la atención la solicitud de un crédito de 74.000 euros por parte de Gutiérrez, solicitado a Mutuasport, para la reparación de la vivienda de su propiedad.

Leonardo de la Fuente
Marca

Vía Twitter por @Agallardoromero